Mana: Una Acción de Amor: El Maná, Alimento de Vida (09/10/17)

C R I S T O L I S B E TLevi­tico 4:32 Y si por su ofrenda por el pecado trajere cordero, hembra sin defecto traera.

Apocalipsis  3:20  He aqui­, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare a el, y cenare con el, y el conmigo


Mana del Cielo de Dios, La Mente de Cristo Lisbet

09-10-2017 Palab Inefables

Video: Rey de Salem 

Audio:  Radio La Mediadora

Texto en PDF: Adobe Acrobat Reader 

 Texto: UNA ACCIÓN DE AMOR:  EL MANÁ, ALIMENTO DE VIDA

Padres Amados, qué bien es recibir de Su buen Espíritu para instruirnos. Ustedes nos dan maná y agua por pertenecer a Su hermoso Reino y por ser obedientes cada domingo en congregarnos sin falta para llevar el maná a casa para molerlo, amasarlo y hacer los panes para nutrir el espíritu, (Nehemías 9:20; Números 11:7) Los saludamos con mucho gozo y respeto a Ustedes, Padres espirituales MelquisedecLisbet, creadores de la excelencia del amor, en este hermoso día de justificación por medio de la prueba que da su inmensa Sabiduría.

Madre santa, Cristo Lisbet, qué gozo saber que siempre Ustedes nos escuchan y nos dan total seguridad, cuidando de nosotros. Gracias por darnos el poder en cada fiesta para ser hijos suyos y por manifestar la grandeza de tu poder en nosotros para que la vean los hijos de los hombres.

GRACIAS PORQUE CADA DOMINGO NOS DAS NUEVO MANÁ Y NOS PONES TAREA PARA QUE NOS EJERCITEMOS EN EL CONOCIMIENTO Y EN EL PROCEDER DE SU SANTIDAD.

Madre Santa Cristo Lisbet, qué hermosa tarea la que nos diste con el maná, LA PRUEBA QUE VIENE DE DIOS, nos dices:

Sé humilde y demuéstranos que has podido soportar la prueba de Dios, porque es a través de la sabiduría de Dios que podrás soportar el fuego que te hace puro y cuando lo hagas, dirás con certeza lo que dice en Salmos 17 y 18: ‘Pusiste a prueba mis pensamientos y examinaste mi corazón durante la noche; cuando estaba en tinieblas, me has escudriñado y no encontraste ningún mal. Estoy decidido a no pecar con mis palabras. ¡No pasarán por mis labios palabras como las de otra gente que destruyen la tierra, pues yo cumplo con tu palabra! Del camino de la violencia he apartado mis pasos; mis pies están firmes en tus sendas. ¡Dios mío, yo te amo porque tú me das fuerzas! Tú eres para mí la roca que me da refugio; ¡tú me cuidas y me libras! Me proteges como un escudo, y me salvas con tu poder. ¡Tú eres mi lugar seguro!, (Salmos 17:3-5; 18:1-2).’ ¡Amén, Aleluya! ¡Dios ha hablado hoy y así será!”

Amada Madre, nos dirigimos a ti con gran temor reverente; nuestra motivación en hacer este escrito es para darte gracias porque todos los días nos demuestras tu hermoso amor en cada situación y también para dar un mensaje de amor a toda la familia, a nuestros hermanos judíos espirituales y jafetitas.

Gracias por permitirnos entender Tu mensaje para luego comprender en el accionar justo de cada día de esta hermosa eternidad, que esto es una maravilla, es una belleza.

Este escrito tiene como nombre UNA ACCIÓN DE AMOR:  EL MANÁ, ALIMENTO DE VIDA.

Queremos compartir con la familia de Tu Fe, lo importante y necesario que es recibir el maná del cielo en la fiesta y luego llevarlo a casa para molerlo, amasarlo y hacer los panes. Nuestro anhelo es que aquí todos los santos ángeles tengamos la tierra totalmente sana.

No es simplemente escuchar el maná, es escudriñar el mensaje del Espíritu, es profundizar en el estudio de cada verso que nos dan, es identificar cómo debemos aplicar la enseñanza, en especial a nuestra vida. Una vez está molido, debo amasarlo, juntar las piezas para formar el alimento y comerlo.

Nuestra Madre Cristo Lisbet nos da bienestar y nuestro cuerpo rendirá su fruto, a un cuerpo fértil y bueno, (Salmos 85:12).

Nuestra tarea de escuchar y retener es para poder obedecer; entonces debemos no solo escuchar, hay que RETENER y esto se consigue moliendo el maná y amasando con detalle, de modo que cada pan que comamos produzca en nosotros la fuerza para probar en cada situación, de qué estamos hechos.

Entre más alimentamos al hermano menor con el maná de vida, entonces somos seres muy santos, muy poderosos, porque la tierra obedece solo a la voz santa y el tesoro cada día es más grande y más valioso y así alcanzaremos la plenitud de la perfección en santidad.

La semilla de la paz y el amor ya está puesta en nuestra tierra y tiene que morir para germinar, nacer, crecer y dar fruto y esto depende de la manera en que recibimos el maná.

Nuestros Padres no descansan de sembrar la paz y el amor en nosotros para hacer brotar Su Justicia y Su Verdad con total excelencia y nosotros debemos honrar Su hermoso trabajo. Los hijos agradecidos valoramos y respetamos su trabajo, nos apropiamos con amor y entusiasmo de cada palabra de vida que nos dan. También, con gran excelencia vamos a los países de las islas del mar que están destruyendo la tierra y les anunciamos la buena noticia para que no mueran; este es un buen momento.

Y sólo si la semilla de paz y amor nace, crece y se fortalece, da buen fruto y esto demuestra que somos hijos de la promesa y aunque sea una promesa, Dios no puede ser burlado. Todo el que no se come completico el maná, entonces sin querer, comete acciones incorrectas y esto trae problemas a ese cuerpo y tiene que padecer sufrimiento físico. Es mejor alimentarse bien.

En cada fiesta, nuestros Padres Espirituales con tanto amor expresan a través de nuestros amados hermanos CarlosMarien, que les agrada que siempre cenemos juntos, no dispersos, juntos a la hora de la cena, que estemos sentados a la mesa con Ellos para recibir el pan de vida y no para traicionarlos como lo hizo Judas por ventrudo, teniendo intereses carnales, sino para honrarlos, porque es un honor y privilegio estar en la fiesta, cumpliendo con nuestro deber espiritual, para ser santificados.

Cuando recibimos la Luz, vencemos la muerte y por eso apreciamos su palabra, es decir valoramos tanto este momento que no lo cambiamos por nada y disponemos todo nuestro ser a recibir el maná con gozo y muy atentos. Sin distraernos, ingerimos cada tesoro para enriquecer nuestra tierra.

También nuestros hermanos nos exhortan a detallar el maná, escuchando detenidamente, es decir, tenemos la obligación de analizar todo el mensaje espiritual y esto solo lo hacemos los hijos obedientes porque sabemos toda la riqueza que nos entregan y por eso vendemos todo para comprar este precioso tesoro y así poder seguir a nuestros Padres espirituales, Jehová MelquisedecLisbet con rectitud en este precioso camino de santidad hasta que lleguemos a la meta y obtengamos el premio con honores, solo así podremos enaltecer al Gran Yo Soy, Jehová MelquisedecLisbet por toda la eternidad con plenitud de gozo. ¡Amén, Aleluya!

La fidelidad de nuestros Padres espirituales está en cada palabra que nos dan y la recibimos para nutrirnos. Ellos nos dan Su poder y nosotros debemos activarlo con Su Santidad a cada segundo.

Nuestra amada Madre nos va dando su sabiduría paso a paso y nos va mostrando de qué estamos hechos; tenemos un cuerpo físico, que le llamamos tierra, tenemos una mente espiritual que le llamamos hermano menor y tenemos una mente carnal que le llamamos hermano mayor o alma. La esencia de nuestro ser es el Espíritu, es decir, es la fuerza indestructible del Amor. Nuestra naturaleza terrenal es el alma o hermano mayor, que es la fuerza que destruye la tierra. La esencia vino para limpiar y sanar la tierra y a educar al hermano mayor al enseñarnos a vivir en santidad.

Nuestra mente y nuestro cuerpo son el templo del Espíritu Santo y solo se debe obedecer a la esencia misma, no se puede negar, porque si se desobedece entonces la naturaleza toma fuerza para destruir la tierra, (Proverbios 29:2)

Nuestra Madre, Cristo Lisbet nos explicó por qué el cuerpo físico sufre y el entender esto es la clave del ÉXITO. Claro, porque si lo entendemos, tenemos consciencia para no obedecer a ningún capricho o deseo de la mente carnal y trabajamos incansablemente, obedeciendo sólo las instrucciones dadas por el Espíritu; porque así el espíritu somete al hermano mayor para que no haga más daño al cuerpo.

Recordemos que el poder del espíritu se activa cuando vivimos en santidad y para esto es necesario estar constantemente escuchando el maná y prestar mucha atención a obedecer firmemente y constantemente.

Hagámonos una pregunta interesante para comprender la importancia de “retener”. ¿POR QUÉ HEMOS CAÍDO ALGUNAS VECES EN DESOBEDIENCIA?

La verdad es que ningún hijo obediente quiere desobedecer; pero hemos fallado y el problema está cuando olvidamos las instrucciones y esto pasa por no retener.

Y entonces ¿cómo hacemos para retener? Pues debemos tomar el maná, molerlo, amasarlo y hacer los panes y este trabajo maravilloso requiere de tiempo y exige disciplina. ¿O, acaso quieres tú desobedecer y perder el galardón? Es evidente que ninguno quiere perder el galardón. Entonces tomemos sin falta los domingos en cada fiesta el maná, luego vamos a casa a moler, amasar y a hacer los panes y esto nos da la fuerza indestructible y somos más que vencedores en Cristo Lisbet.

Qué Hermoso, Qué belleza es atender los detalles y entender esto comprenderlo porque no es una carga para nosotros, sino que nos deleitamos en recibir la fuerza y el poder de Dios para obtener vida eterna.

Otra pregunta interesante es: ¿Cómo logramos estar firmes y constantes, creciendo en el conocimiento y en el proceder?

Nuestra amada Madre, Cristo Lisbet nos ha dicho varias veces que debemos lavarnos los pies todos los días.

Entonces, debemos estar atentos a las señales que recibimos de nuestro cuerpo y de nuestro entorno, si alguna señal es desagradable, hagamos un pare, analicemos cómo estamos sembrando, qué pensamos, qué palabras decimos, cómo actuamos, con qué intención decimos o hacemos algo y cada error que encontremos, lo corregimos de inmediato con gozo y gratitud y así hagamos siempre, hasta que limpiemos toda la tierra y entonces todo nuestro cuerpo como también nuestro entorno se arreglará y así es que veremos cómo recibimos los favores de la tierra, el cuerpo se rejuvenece, se sana de toda dolencia y además, las personas son agradables y amables con nosotros.

Recordemos que nuestros Padres nos prueban con el poder de su Sabiduría y con las situaciones diarias podemos demostrar el buen fruto con las acciones buenas que hacemos con la humildad que proviene de la Sabiduría Divina. ¡Amén, Aleluya!

Los amamos para siempre con grande amor, por engendrarnos y hacernos   estrellas de Su vientre, sus hijos santificados que han nacido del vientre espiritual de nuestra Diosa Madre Cristo Lisbet.

Somos tuyos para siempre, porque para siempre escogeremos vivir en tu Santidad y tu perfección porque es ahí donde está la vida eterna. ¡Amen, Aleluya

Super HeroeApp: Niños de Cristo


App-de-Rey-de-Salem-MusicaApp: Rey de Salem Musica


Deseas mas información www.reydesalem.com, www.cristoesunamujer.com, www.radiolamediadora.com, www.tuneinradio.com, info@reydesalem.com.

Autor: SANTOS ANGELES

2 Corintios 3:5 No que seamos competentes por nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios. (Jehova MelquisedecLisbet).