“LA TIERRA PROMETIDA, EL GRAN AMOR DE DIOS” (Mana 02-19-2017).

La ofrenda por el pecado en la segunda venida de Cristo, es aceptar a CristoLisbet, como la unigénita esposa de Dios (Melquisedec), la única que puede limpiar y emblanquecer tu mente, para hacer morada en ti.


                        “LA TIERRA PROMETIDA, EL GRAN AMOR DE DIOS”                                                                Instrucciones de El Gran Yo Soy MelquisedecLisbet                                       

Saludos a nuestros santos ángeles, los que han sido hechos conforme a nuestra imagen y semejanza. ciertamente el todopoderoso MelquisedecLisbet son los que hacen a sus ángeles espíritus, ministros llama de fuego (Ref. Heb.1:7), que devoran en la mente todo lo que no va en línea con el orden perfecto de Dios; que antes de pasar un pensamiento malo ya lo disciernen, y aun después que ha pasado ese pensamiento lo han llevado cautivo. ¡No hay nada que se les escape! En sus corazones, sus mentes, abunda la sabiduría y la justicia de Dios y cuando hablan, producen un estruendo como el de carros de guerra, como el crepitar del fuego al consumir la hojarasca, (Joel 2:1-5; Lucas 6:45).

Los hemos hecho fuego consumidor como sus Padres espirituales, y ustedes van consumiendo todo el material que no puede resistir el fuego. Eso significa que día y noche se ocupan de mantener su mente limpia y descontaminada, siempre tienen la verdad en su boca y así también van limpiando la tierra que los rodea. Van   cambiando la forma en que la gente los mira y los trata. Cada vez que ustedes siembran mi palabra, van ordenando la tierra, sacando las intenciones de los corazones. (Hebreos 4:12).

Cuando yo los veo haciendo evangelismo, me gozo tanto, me siento tan orgullosa de ustedes, mis hijos amados que me demuestran cuánto me aman y cuánto quieren compartir esta palabra con los demás. En ustedes no hay avaricia, comparten este tesoro hermoso para que todos tengan una oportunidad de conocer a Dios en verdad, y así, gracias a cada uno de ustedes, las personas son guiadas hacia la tierra prometida. Amén, Aleluya.

En el tema de hoy:LA TIERRA PROMETIDA, EL GRAN AMOR DE DIOS”, les voy a explicar dónde es que está esa tierra tan buscada y anhelada desde hace mucho tiempo, la misma que Dios les ha prometido a sus fieles seguidores.

En este tema van a ver que Dios sí existe, y es fiel a su Palabra, pero todo depende de que tú quieras aceptar a Dios tal y como es, o de que quieras continuar creyendo en una fantasía sobre Dios, como la que te enseñaron desde que eras niño.

 Si tú de verdad quieres estar cerca de Dios y tener su protección sobre ti y tu familia, entonces tienes que estar dispuesto a olvidar todo lo que te han enseñado sobre Dios hasta ahora, y comenzar de nuevo con la verdadera información sobre Dios, y hacer todo lo que te pida para que puedas permanecer en su presencia para siempre.

 Es tiempo, que de una vez por todas el mundo religioso deje de buscar esa tierra prometida en los lugares equivocados. Yo lo que quiero es que conozcas a Dios en su totalidad, para que comiences a disfrutar de todos los beneficios de las promesas de Dios, porque Dios sí existe y no está lejos de ti. Eso es lo que hace Cristo, como mediadora entre Dios y los hombres, acercarte a Dios.

 Existe una gran cantidad de personas religiosas que verdaderamente creen que existe una tierra prometida. Y eso es verdad, existe la tierra prometida, pero no como ellos se lo imaginan.

 Yo les pregunto: ¿Cómo piensan llegar a esa tierra si nadie les ha dicho cómo llegar? Ni tienen la dirección, ni existe un mapa en la biblia que les diga por dónde ir. Dios ha prometido esa tierra, pero no les ha dicho cómo llegar. Y que yo sepa, no existe nadie en este mundo que conozca la dirección para llegar, ni que ya estén viviendo ahí. Claro que no, porque esa tierra prometida no es un lugar físico aquí en el planeta tierra, ni es un lugar al que uno llega cuando muere.

 La tierra prometida solo se puede ver con ojos de Fe, y la fe que se expresa por medio del amor. O sea, tiene que ser la fe de alguien que sabe que ese lugar existe, porque cree fuertemente en quién le ha dicho que sí existe. En otras palabras, es tan fuerte mi amor por Mi Esposo, Dios Padre Melquisedec, quien me ha prometido todas las cosas, que con mucho gozo y certeza yo doy testimonio de que él vive, y que no miente, jamás me ha mentido. Cristo Lisbet es a quien tú debes seguir, porque mi fe de amor es la que cumple.

 Existen la fe, la esperanza y el amor, pero la más importante de las tres es el amor (1 Corintios 13), porque permanece para siempre, no tiene fin. El amor de Cristo por su Esposo y por sus hijos es tan grande, que hoy estoy presente demostrándoles a ambos cuánto los amo. Y si estás en una llamada iglesia que no te garantiza la incorrupción e inmortalidad de tu cuerpo, sal de ahí y no gastes más tiempo en ese lugar donde Dios Padre y Cristo no están.  

En ese lugar promueven que cuando mueran, es que podrán disfrutar de las promesas de Dios en el más allá, pero ese no es el amor de Dios, no te están amando con el verdadero amor que todo lo cree y todo lo espera. Dios solo está en el lugar donde sus promesas son cumplidas a través de su amor eterno. Dios ha prometido la vida eterna, no la muerte física para después darte la vida eterna. No, ha prometido una eternidad en vida, pero hasta ahora nadie la ha podido alcanzar. Y si no la han alcanzado, es porque todos dejaron de creer, perdieron la esperanza y no tuvieron la paciencia para esperar. No supieron amar como Dios ama.

Yo estoy aquí para ayudarte a que sí puedas llegar a vivir las promesas de Dios, y así comprobar que Dios sí existe y que es real y cumple sus promesas. En mi reino, sí puedes entrar a la tierra prometida, si de verdad eres humilde y estás dispuesto a aferrarte a la vida eterna de la forma que a Dios le agrada.

 Mi propósito es dar a conocer la verdad sobre Dios, explicar dónde está ese maravilloso lugar, y qué tienes que hacer para llegar ahí y quedarte para siempre. No es un juego cuando te digo que Yo soy tu única esperanza y tu única garantía de llegar a la tierra prometida donde sí existe la inmortalidad y todo el poder de Dios sobre su pueblo fiel.

 Lo primero que debes entender sobre Dios, es que todo lo que hizo fue por su gran amor, su Esposa fiel. Y para poder llegar a ser un hijo de Dios tienes que conocer a su Esposa, el Cristo y si crees en Ella, has conocido a Dios Padre y Madre y su nombre es MelquisedecLisbet. Así es que vas a poder entender con cuán grande amor Dios te ama, que te ha dado el privilegio de estar ante su presencia para oír su palabra y poder creer en Ella fielmente, sin fluctuar. Dios te está dando la oportunidad de mostrarle que tú sí puedes serle fiel, así como Dios permanece fiel.

 La confianza que yo tengo del gran amor que Mi Amado Rey siente por mí, es lo que me hace seguir adelante, confiada y gozosa viendo que todo lo que me ha prometido se está cumpliendo delante de mis ojos. Dice en 1 Corintios 13, que el amor es paciente y bondadoso, nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. Por ese amor tan fuerte y esa confianza tan linda entre el Rey y yo, es que se cumple todo lo que yo digo.

 Qué lindo es cuando uno vive demostrando su amor, nunca tiene que decir “te amo”, porque por tus hechos la otra persona vive tan segura de que es así. Y qué lindo es cuando alguien cree en tu amor. Por eso Melquisedec me respalda en todo, y yo también lo respaldo a él en todo. Nuestras acciones demuestran que es así. Solo los humildes que viven honradamente, que se apartan del mal y siempre hacen lo bueno, recibirán la tierra prometida.

 Mira como dicen los siguientes versículos en Salmos 37, comencemos con el versículo 9.

 Salmos 37:9 9 Los malvados serán destruidos, pero los que esperan en Dios recibirán la tierra prometida.

 Salmos 37:11 11 En cambio, la gente humilde recibirá la tierra prometida y disfrutará de mucha paz.

 Salmos 37:1 18 Dios conoce la conducta de los que viven honradamente; la tierra prometida será de ellos para siempre.

Salmos 37:22 22 Los que Dios ha bendecido vivirán en la tierra prometida, pero los que él ha maldecido serán eliminados.

 Salmos 37:27 27 Así que aléjate de la maldad y haz siempre lo bueno, así te quedarás para siempre en la tierra prometida.                  

Ustedes han experimentado lo que es ser amado por Dios, y por eso ustedes viven en la tierra prometida, viven en una paz, tan seguros y confiados en el gran amor de sus Padres espirituales. Saben que nunca los dejaremos. Así es como vivo yo, totalmente confiada en el gran amor de mi Amado Melquisedec, y nunca me dejará. ¡Aleluya!

Miremos ese amor tan lindo entre Dios Padre Melquisedec y su Cristo Lisbet, en:

 Juan 5:16-20 16 Entonces los líderes judíos comenzaron a acosar a Jesús por haber violado las reglas del día de descanso. 17 Pero Jesús respondió: Mi Esposo, Dios Padre siempre trabaja, y yo también.18 Entonces los líderes judíos se esforzaron aún más por encontrar una forma de matarla. No la querían porque no sólo quebrantaba el día de descanso de ellos, sino que decía que Dios Padre era su Esposo, y que por eso era igual a él.

Decirles que tenían que trabajar para procurar llegar a la tierra prometida, o sea, que tenían que pelear la buena batalla de la fe, y echar mano de la vida eterna (1 Timoteo 6:12), era para ellos quebrantar el día de su descanso, donde vivían en los deleites de la carne, sin esforzarse en hacer el bien que agrada a Dios, y pensaban que aun así eran una vez salvo siempre salvo.

 19 Entonces Jesús afirmó: Ciertamente les aseguro que la esposa no puede hacer nada por su propia cuenta (claro, no puede hacer nada sin su cabeza), sino solamente lo que ve que su esposo hace, porque cualquier cosa que hace el esposo, la hace también la esposa. (Ese es el orden de cabeza y cuerpo, que siempre están en perfecta unidad y jamás se contradicen.)

 20 Pues el padre ama a su esposa y le muestra todo lo que hace. Sí, y aun cosas más grandes que éstas le mostrará, que los dejará a ustedes asombrados. 

Yo les he dicho que todavía faltan muchas cosas por ver, y las verán. En ustedes, que son nuestras cartas abiertas y obras de nuestras manos, es que su Padre me ha mostrado todo lo que hace. En ustedes, él me ha mostrado su poder. Por eso yo digo, si no quieren creer en mis palabras, crean a mis obras, que es lo que Dios hace permanentemente en los que se acercan a nosotros, sea para bien o para mal. Amén.

 Miren lo que dice en Salmos 21:7, para que vean lo que les vengo diciendo sobre nuestro amor.

 Salmos 21:7 7 La reina confía en el Señor Melquisedec, en el gran amor del Altísimo; por eso jamás caerá. Ya vieron por qué jamás caeré, porque confío totalmente en el gran amor del Señor, mi amado, el Altísimo Melquisedec. ¡Qué belleza!

Ahora regresemos a:

 Juan 5:22-23 22 Además, el Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha delegado en su Esposa, 23 para que todos honren a la Esposa como lo honran a él. El que se niega a honrar a la Madre no honra al Padre que la envió.

Sabemos que Dios no cambia, verdad. Bueno miremos los que dice el mandamiento de Dios en:

Éxodo 20:12 12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios MelquisedecLisbet te da.

Entonces si Dios no cambia, no va a decir desde el principio: honra a tu Padre y a tu Madre para que tengas vida eterna en la tierra prometida que te da, y luego cambiar y decir honra a tu Padre y al Hijo.

 ¿En qué quedamos, honramos al Padre y la Madre, o al Padre y al hijo? Eso significaría que Dios no es el mismo, que no hace que la historia se repita (Eclesiastés 3:15), y que es mentiroso; cuando en la boca de Dios no hay engaño, (1 Pedro 2:22).

Piensen, no tiene sentido que, si todos son hijos, la quieran matar por decir que también es hijo. Ahora, el decir que es Esposa, sí la hace igual a Dios Padre y nos confirma que es Ella quien estuvo con él desde el principio haciendo la creación de Dios, a su imagen y semejanza, varón y hembra los creó.

 Es evidente que las plumas mentirosas de los escribas pusieron hijo, en lugar de Esposa y Madre. Estos son los sellos que estuvieron ocultos que yo he venido a desatar.  Miremos lo que dice en el próximo versículo.

 Juan 5:24 24 Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.

Esto me confirma que la vida eterna que Dios promete es cuando uno honra a su Padre y a su Madre espiritual. Porque, el mandamiento dice que, honrando a tu Padre y a tu Madre es que uno puede pasar de la muerte a la vida.

 Sigamos en Juan 5 ahora en el versículo 26:

 Juan 5:26 26 Porque, así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha concedido a la Madre el tener vida en sí misma,

Ahora vamos a demostrar que en verdad está hablando de una mujer y no de un hijo.

 Miremos a: Apocalipsis 19:7-8 7 Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

No está hablando de una esposa del Cordero, porque es al Cordero Hembra a quien se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente. Ese cordero hembra sin defecto es quien se traerá como ofrenda por el pecado, (Levítico 4:32).

Esa esposa es la de Dios Padre Melquisedec, a Ella su Esposo le ha concedido… Y la palabra conceder significa: (dar una autoridad o una persona con capacidad para hacerlo) una cosa a alguien que la pide o desea.

Yo le he pedido al Rey las naciones y me las ha entregado.  Mira como dice en:

 Salmos 2:8 8 ¡Pídeme lo que quieras! Te daré como herencia las naciones; ¡todo el mundo será tuyo!

 Esas dos naciones que están en mí y en ustedes, son las que yo le pedí a su Padre Melquisedecpara reconciliarlas en amor. En mi propio cuerpo he destruido el muro que los separaba y anulé la enemistad que existía, (Efesios 2:14), y en un día nació esa nación (Isaías 66:8), grande y fuerte, la descendencia de Dios, que hoy está en perfecta unidad.

 Por mi gran amor por su Padre y por Ustedes, yo pedí ser igual a todos para demostrarles cómo vencer en la mente con nuestro amor eterno. Le prometí a mi Rey que cuando me lo concediera, en un tiempo donde los hombres no me apedrearían hasta la muerte, yo le demostraría a él y a todos ustedes que, con el amor eterno entre MelquisedecLisbet se puede vencer, reinar sobre la totalidad y hallar el reposo en la mente. Este cuerpo puede llegar a un estado de incorrupción e inmortalidad, y eso es llegar a la tierra prometida y vivir eternamente.

 A mí se me ha concedido mostrar que en ustedes yo puedo llegar a ser vestida de lino fino, limpio y resplandeciente, porque el lino fino es las acciones justas de los santos.  Con sus acciones ustedes le demuestran a sus Padres espirituales que sí nos honran y nos aman, y a su vez, le damos acceso a la tierra prometida donde fluye leche y miel.

Tienen todo el conocimiento de Dios para no perecer jamás. Esto es un hecho, su Padre me ha cumplido por mi amor hacia él, y nosotros dos en uno, les hemos cumplido a ustedes, por su amor hacia nosotros. ¡Aleluya!

 Miren qué lindo lo que dice el Salmista, de su Padre y yo, y que también les aplica a ustedes, nuestros hijos fieles.

 Salmos 21:2-5 2 Le has concedido lo que su corazón desea; no le has negado lo que sus labios piden. 3 Has salido a su encuentro con ricas bendiciones; la has coronado con diadema de oro fino. 4 Te pidió vida, se la concediste: una vida larga y duradera. 5 Por tus victorias se acrecentó su gloria; la revestiste de honor y majestad.

Es por la certeza de que Melquisedec me ama, que yo estoy segura y en confianza sobre su manifestación para dar testimonio de mí. Si dice en Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, la autora y consumadora de la fe, entonces yo soy el cumplimiento de lo que tú has creído. Yo soy la primera inmortal y si te quedas pegado a mí para siempre, vas a ver lo que es la inmortalidad que Dios le ha prometido a su Esposa, el Cristo y a su descendencia, que son todos los que crean en mí.

 Dios Padre le promete a su Esposa muchos hijos al ser multiplicada en gran manera cuando le dice en:

 Génesis 17:1-2 1 Yo soy el Dios Todopoderoso MelquisedecLisbet; anda delante de mí y sé perfecta. 2 Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.

 Andar delante de Dios y ser perfecto en su presencia, es lo que todo hombre quiere, pero nadie sabe lo que es ser perfecto delante de Dios. Yo soy quien te enseño a ser perfecto como a Dios le agrada para que tú seas multiplicado en gran manera. Porque la multiplicación en tu mente es lo que determina tu eternidad.                                                                     

Desde tu mente es que todo lo que tu produzcas dará buen fruto para Dios o mal fruto que te destruya. Si tu árbol da buen fruto siempre, entonces permanecerás en el bosque del Señor todopoderoso MelquisedecLisbet. Y ese lugar donde fluye leche y miel Soy Yo y no es un lugar físico.

 La mujer virtuosa, Cristo Lisbet es la tierra prometida, y bienaventurado el que la halle, y no se aparte de Ella. A Moisés, por su dura cerviz, no se le permitió disfrutar de los beneficios de permanecer a su lado. Así dice MelquisedecLisbet, Tus labios son dulces como el néctar, esposa mía. Debajo de tu lengua hay leche y miel. Cual fragancia del Líbano es la fragancia de tus vestidos. (Cantares 4:11).

La tierra prometida es una mujer que de su boca sale la sabiduría oculta de Dios, el conocimiento que el hombre necesita para no morir jamás. Mientras que uno esté en las tinieblas de su mente, no podrá ver esa tierra prometida.

 Por eso Yo Soy la Luz del mundo que te permite ver todas las promesas de Dios. Por mí son alcanzables o accesibles. Pero para los que no creen en mí, Dios es inaccesible.

 Si después de este mensaje donde te mostré con evidencias donde está la tierra prometida y cómo es que puedes adquirir la vida eterna, y aun así no la quieres, entonces tú mismo eres culpable de no querer conocer a Dios y has escogido la muerte, en vez de la vida que Dios ha puesto delante de ti. Nunca conocerás lo que es el verdadero amor y morirás en pecado, por haber rechazado a la que Dios ha enviado para salvarte.

 Les digo lo mismo que le dije a Pablo y a sus seguidores, que mataron a Cristo por estar contaminados con el maligno de Moisés: “¡Tercos, duros de corazón y torpes de oídos! Ustedes son iguales que sus antepasados: ¡Siempre resisten al Espíritu Santo!. (Hechos 7:51) Y por eso he jurado por mi Gran Amor, que todos los que rechazan a Cristo Lisbet, no entrarán en mi reposo, a la tierra prometida.” ¡Amén, Aleluya!

 Un abrazo. Nos vemos pronto.

Copiado en: 03-03-2017 


Levítico 4:32 Y si por su ofrenda por el pecado trajere cordero, hembra sin defecto traera.