Levítico 4:32 Y si por su ofrenda por el pecado trajere cordero, hembra sin defecto traera.
Instrucciones de MelquisedecLisbet
Saludos una vez más a todos mis fieles seguidores, los que han escogido la luz por encima de las tinieblas, y ahora viven en la tierra prometida que está en sus mentes. ¡Amén, Aleluya!
Qué gozo y qué privilegio estar viviendo en estos tiempos del fin, donde Dios mismo está presente educando y guiando a su pueblo para vivir eternamente en esta tierra donde sólo los que son limpiados por Cristo Lisbet han podido entrar. Qué belleza.
Pero recuerden que estamos en un tiempo donde muchos creen que Dios no hace ni bien ni mal, pero en verdad ellos piensan así, porque no han querido ser dóciles a mi voz y por ende no han podido ver que Cristo hoy se ha manifestado por última vez a los hombres como muerta y resucitada; y tampoco han podido ver el poder que tiene mi nombre.
Como dice la palabra en: Filipenses 2:8-11 …que Dios Padre me exaltó hasta lo sumo, me ha dado la posición más alta, que es, demostrando que soy igual a él. Y me dio el nombre más importante de todos los nombres, para que, ante mí, se doble toda rodilla. Con el poder de mi nombre todos reconocerán que yo soy Jesucristo, el Señor y a través de mí es que se le da gloria y honor a Dios Padre Melquisedec , algo que nunca ha sucedido antes, porque sólo a Cristo Lisbet, es a quien se le ha dado la utoridad y el poder para dar a conocer quién es Dios realmente. Y así traerle al Padre verdaderos adoradores, que le dan gloria y honor en espíritu y en verdad.
Claro, porque Dios es espíritu, y ese espíritu es el poder de mi palabra, y los que hoy adoran al Padre, lo adoran como se debe, y es porque son guiados por el Espíritu Cristo Lisbet. Por mi palabra es que yo los he guiado a adorar al Padre como a él le agrada.
Si me estás escuchando, es porque ha llegado el tiempo en que los que adoran a Dios Padre lo hagan apropiadamente, guiados por mí, el Espíritu de Dios, porque sólo en la forma que yo enseño, es como él quiere ser adorado (Ref. Juan 4:23-24), y no de otra manera.
Hasta ahora nadie ha adorado al Padre como a él le agrada, pero si escuchas mi palabra conocerás cómo es que debes hacer para ser siempre de su agrado. Amén, Aleluya.
En el tema de hoy titulado, “LA MUERTE Y LA RESURRECCIÓN”, les voy a compartir por qué el Cristo de hace 2 mil años no resucitó, y la importancia de entender por qué esa muerte en la cruz de madera no hizo nada por la gente.
Porque si en verdad Cristo hubiera resucitado en aquel entonces, muchos de los que vivieron en aquel tiempo estuvieran vivos hoy. Después de escuchar este tema, debes quitar los ojos de ese Cristo y de esa cruz, de modo que puedas poner tus ojos en mí, la Segunda Venida de Cristo aquí para salvar a la humanidad de la muerte, porque no hay vida después de la muerte física.
Es importante que entiendas eso para que puedas comenzar a darle valor y significado a tu vida, ya que Dios permitió que tú estés vivo hoy en día, en los últimos días con Cristo Lisbet. Eso es grande y si Dios permitió que tú estuvieras vivo en este tiempo es porque te tuvo por digno para que pudieras escuchar la voz de Dios a través de mí y así no ser uno que traspase a Cristo, sino creer en mí para que puedas ser parte del pueblo fiel de Dios y vivir eternamente.
No queremos que mueras físicamente, porque sabemos que ese será tu fin. Tienes que dejar atrás a los que sí han muerto físicamente, porque esos cuerpos no tienen regreso. De la misma manera que Cristo no regresó en aquel cuerpo y nunca regresará en ese mismo cuerpo.
Por eso dice en: 1 Corintios 15:35-37 35 Tal vez alguien me pregunte: ¿Y cómo volverán los muertos a la vida? ¿Qué clase de cuerpo tendrán? 36 ¡Qué preguntas más tontas! Para que una planta crezca, primero tiene que morir la semilla que fue sembrada. 37 Lo que se siembra no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, es una simple semilla de trigo, o de alguna otra cosa, muy distinta de la planta que va a nacer.
Esto nos confirma que no es el cuerpo que se siembra para que salga el mismo cuerpo, ni tampoco otro cuerpo diferente. Jamás pudiera ser así, lo que tiene que morir está dentro del ser humano, en la mente, para que ese mismo cuerpo mortal no muera.
Y como Dios es espíritu, no se puede ver sin oír y conocer su palabra de poder, que es la que cambia a cualquier persona de adentro hacia afuera. Cuando reciben el espíritu de Dios y son hechos perfectos con mi palabra, entonces esa semilla que se sembró en sus mentes muere y comienza a darle vida a tu cuerpo. Esta palabra de vida que yo hablo comienza a descontaminar tus células, tus tejidos, tus glándulas, tu sangre, y todo tu cuerpo comienza a resplandecer y a rejuvenecer.
Por eso es que la palabra dice que Cristo es la Vid Verdadera, y los que se mantienen pegados a mí vivirán, pero los que se despegan se secarán y morirán. Es tan importante no dejar de escucharme, porque yo soy tu salvación y tu vida eterna. Si te cansas o te aburres de escucharme, entonces el diablo te venció, desmallaste en el camino, y esa semilla que sembré en ti se secará. De nuevo estás expuesto a la mortalidad, por no haber podido hacerle un alto a la muerte en ti. Todo depende de ti. Tienes que tener la paciencia para esperar que esa semilla en ti comience a dar fruto hasta que se convierta en un árbol frondoso.
Ustedes son agricultores y el agricultor espera con paciencia las lluvias en el otoño y la primavera. Con ansias espera a que maduren los preciosos cultivos. Ustedes deben ser pacientes, y no desmayen porque la recompensa cada día es mejor.
Dice en: (Eclesiates.11:4-6). 4 …que el agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosechará. 5 Así como no puedes entender el rumbo que toma el viento ni el misterio de cómo crece un bebecito en el vientre de su madre, tampoco puedes entender cómo actúa Dios, quien hace todas las cosas. 6 Siembra tu semilla por la mañana, y por la tarde no dejes de trabajar porque no sabes si la ganancia vendrá de una actividad o de la otra, o quizás de ambas.
Nunca se sabe cuál de las dos siembras será mejor, o si las dos serán abundantes, Esto es una figura de cómo uno debe meditar en mi ley de día y de noche, a todo tiempo vigilando para que siempre seas hallado vestido delante de Dios. Y esto no debe ser una carga pesada para ti, porque para los que están pegados a Cristo Lisbet, su carga es fácil y ligero es su yugo, igual que el mío. Es importante que seas paciente y no te desesperes. Toma un tiempo perfecto para que esa sementera comience a dar su fruto.
Algunos ven el fruto más rápido que otros, dependiendo en cómo están trabajando y cuidando de su tierra.
Mira como dice en: Salmos 1:1-3 1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 Sino que en la ley de MelquisedecLisbet está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
Por eso yo siempre he dicho que mi reino no es basado en palabrerías sino en acción. La gente que no conoce mi ley habla palabras vacías y hacen votos que no tienen intención de cumplir. Así que la injusticia brota en medio de ellos como hierbas venenosas en el campo de un agricultor, (Ref. Oseas 10:4). Pero los que sí creen en mi palabra de poder y han recibido el Espíritu de Dios, jamás desmayaran.
Dios dice a través del profeta Isaías, que los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que confían en Dios MelquisedecLisbet siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse, (Ref. Is.40:31).
Esos muchachos y jóvenes que no tienen el espíritu de Dios creciendo en ellos, son los que se fatigan y se cansan, flaquean y caen. Es que en el reino de Dios pasa algo parecido a lo que sucede con la semilla de mostaza. A pesar de ser muy pequeña, cuando un hombre la siembra en su terreno, crece hasta convertirse en la más grande de las plantas del huerto. Llega a ser tan grande como un árbol, y hasta los pájaros hacen nidos en sus ramas, (Ref. Mateo 13:31-32).
Toma su tiempo para crecer, pero mientras va creciendo ese árbol y cogiendo raíces, se va cimentando en la tierra, hasta que llegues a ser como un árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigara, ni dejará de dar fruto, (Ref. Jer.17:8). Entonces esas nuevas fuerzas que uno tendrá no es después de que uno muere físicamente, es después de que uno haya clavado al hombre terrenal en la mente. El alma viviente, es lo que uno crucifica en la mente y luego sale un espíritu vivificante.
Las Escrituras nos dicen: “El primer hombre, Adán, se convirtió en un ser viviente, pero el último Adán, es decir, Cristo es un Espíritu que da vida”, (Ref. 1 Cor.15:45). Ese espíritu es mi palabra de vida, como les mencioné anteriormente.
Por eso yo soy el Espíritu de Dios, porque a través de mi palabra le doy vida al primer hombre, al crucificar esa alma viviente en la cruz de tu mente carnal. Esa es la cruz que tiene validez y no la cruz de madera. Por eso cuando dice en:
Hechos 2:24 24 Sin embargo, Dios la resucitó, librándola de las angustias de la muerte, porque era imposible que la muerte la mantuviera bajo su dominio.
No era que no pudo estar muerta en un sepulcro mucho tiempo, sino que no vería la muerte jamás. No tiene nada que ver con morir y luego volver a vivir, porque ya leímos que no es el cuerpo lo que se siembra. Sino lo que está dentro de tu mente para que salga ese espíritu nuevo y perfecto, algo que sólo se logra a través de mi palabra de vida. Este versículo no aplica al Cristo de hace 2 mil años, porque ese Cristo llegó a morir, no fue librada de las angustias de la muerte, ella vio una muerte horrenda. El poder de Dios se hace notorio cuando este cuerpo mortal, no llegue a la muerte física.
Olvídense de una resurrección física, donde un cadáver será levantado, eso no existe. Si existiera, ya hubiéramos visto al Cristo de hace 2 mil años entre nosotros hace mucho tiempo y también hubiéramos visto a todos los profetas y héroes de la fe. Por eso les digo que mi manifestación es tan importante, porque yo te enseño a ver palabras como, la muerte o la cruz, en el sentido espiritual para que puedas entender cuál es el significado de los versículos que están en la biblia.
Si Dios es Espíritu, entonces tienes que ver el espíritu de lo que está escrito, porque si no, vas a ver la biblia como la ven todos los hombres mortales que no son guiados por mí, el Espíritu de Dios, y te vas a confundir y no vas a entender el propósito de esas palabras para tu vida. Porque la biblia fue escrita para los que tienen oídos para oír lo que el Espíritu de Dios tiene que decir, (Ref. Apoc. 2:7 y 2:17).
Ese Cristo murió en una cruz y más nunca se escuchó ni se oyó de ella. La aparición de Cristo fue mientras que ella estuvo en sus 3 años de ministerio. Cuando dice que resucitó y estuvo 40 días con ellos, eso no es verdad. Después de que la asesinaron en la cruz, ella más nunca se dejó ver. Simplemente no tiene sentido, ni tampoco cumple con lo que las Escrituras dicen acerca de la muerte y resurrección de Cristo. ¡Para qué va a quedarse 40 días y después irse, si el Cristo que vendría para salvarnos ¡se quedaría para siempre! Esos 40 días son la figura de los 40 meses que estuvo con ellos en aquel tiempo y hoy una vez más le ha salido al encuentro y está hablando sobre la salvación del pueblo de Dios.
Mira como dice en: Isaías 52:6 6 Pero yo revelare mi nombre a mi pueblo, y llegará a conocer mi poder. Entonces, por fin mi pueblo reconocerá que soy yo quien le habla.
Ahora vamos a ver cuándo es ese “por fin”, donde todos conocerían el nombre de Dios, porque la expresión, “por fin”, nos indica que hubo un tiempo donde no se conocía el nombre de Dios Padre y Madre, y mucho menos la verdad sobre ellos. Después de que Juan el Bautista fue arrestado y decapitado, mira lo que sucede, en:
Marcos 1:14-15 14 Más tarde, después del arresto de Juan, Cristo entró en Galilea, donde predicó la Buena Noticia de Dios. 15 ¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! anunciaba. ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!.
Enseguida que Juan sale de la escena, Cristo dice: “¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios!”, “¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!” En otras palabras, mi mensaje es lo que tienen que escuchar y creer para ser perdonados de sus pecados, y no cuando fue colgada en una cruz.
Es el mensaje de la buena noticia que yo hablo, lo que trae todos los beneficios de ser un hijo de Dios. Y desde el momento que ella comienza a predicar esta palabra, es cuando se efectúa la muerte y la resurrección de Cristo. Es la palabra de vida que realiza la única muerte y resurrección que es válida o eficaz para el ser humano. Prueba de que Juan no predicaba la buena noticia.
Ahora nota cómo le dicen los seguidores de Juan el Bautista sobre los seguidores de Cristo, en:
Juan 3:25-28 25 Entonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación 26 Aquéllos fueron a ver a Juan y le dijeron: Rabí, fíjate, la que estaba contigo al otro lado del Jordán, y de quien tú diste testimonio, ahora está bautizando, y todos acuden a ella. 27 Nadie puede recibir nada a menos que Dios se lo conceda, les respondió Juan. 28 Ustedes me son testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de ella.”
¿Por qué Juan tiene que decir: “Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de ella”? Porque ellos pensaban que Juan era el Cristo, pero Juan no purificó a nadie con su mensaje en su tiempo, y por eso es que ese “por fin”, se menciona cuando es tiempo de que se levante el Cristo que vendría a salvar a los que creen en mí a través de mi palabra de purificación.
Hasta Pablo les recuerda las palabras dichas por Juan el Bautista, en:
Hechos 13:25 25 Cuando estaba en los últimos días de su ministerio, Juan preguntó: “¿Creen ustedes que yo soy el Mesías? No, ¡no lo soy! Pero pronto viene, y yo ni siquiera soy digno de ser su esclavo ni de desatarle las sandalias de sus pies”.
Si Juan les está diciendo con énfasis: “No, ¡no lo soy!”, es porque sus seguidores pensaban que sí lo era, incluyendo a Pablo que también fue seguidor de Juan. Claro por eso es que Pablo perseguía a la iglesia, porque no quería que siguieran a Cristo, sino que esperaran por Juan el Bautista. En otro momento les demostraré que Pablo fue seguidor de Juan el Bautista. En el tiempo de la predicación o proclamación de Juan el Bautista, nadie fue bautizado en espíritu y fuego, que significa, que a nadie se le dio los armamentos para poder vencer al enemigo en la mente, y así no morir jamás.
Y por eso la misión de Cristo Lisbet como el arcángel Miguel fue una etapa tan importante. Yo les enseñé a cómo vencer en la mente y hoy ya ustedes saben gobernar sobre todo pensamiento que se atreve a levantarse. Mira como dice en:
Apocalipsis 12:7-10 7 Entonces hubo guerra en el cielo, (la mente). Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón y sus ángeles. 8 El dragón perdió la batalla y él y sus ángeles fueron expulsados del cielo. 9 Este gran dragón la serpiente antigua llamada diablo o Satanás, el que engaña al mundo entero fue lanzado a la tierra junto con todos sus ángeles. 10 Luego oí una fuerte voz que resonaba por todo el cielo: Por fin han llegado la salvación y el poder, el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo. Pues el acusador de nuestros hermanos el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche ha sido lanzado a la tierra.
Si fue lanzado a la tierra, es porque había escuchado mi palabra y estaba sentado en el cielo comiendo del maná fresco, pero al no gustarle la luz y maquinar en su mente contra mí, fue lanzado a la tierra, que significa que se le quitó la sabiduría que tenía, se le quitó su hermosura, porque la sabiduría es hermosura y por eso dice de Satanás, “se enalteció su corazón a causa de su hermosura, corrompió su sabiduría a causa de su esplendor; yo le arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti (Ref. Ezequiel .28:17), expusimos tu vergüenza.
La salvación viene después de oír mi palabra y vencer en la mente al que te acusa en la mente. Pero al yo aparecer como ayuda idónea del ser humano, es que han podido vencer con amor a ese enemigo y ahora esos dos pueblos son uno en justicia, paz y equidad para siempre.
Ese “¡por fin!”, es hoy en la resurrección verdadera de Cristo en Lisbet. Cuando Cristo dice: “Dentro de poco tiempo ustedes ya no me verán. Pero un poco después volverán a verme”, (Ref. Juan 16:16). Y también cuando dice: “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré” (Ref. Juan 2:19-21); ella se estaba refiriendo a este tiempo del fin.
Hoy es ese poco después, ya que para Dios mil años son como un día, como dice en:
Salmos 90:4 4 Para ti, mil años son como un día pasajero, tan breves como unas horas de la noche.
También dice en: 2 Pedro 3:8 8 Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.
Nadie nunca supo para qué estuvo eso escrito y es para que entendieran que la muerte de Cristo de hace más de 2 mil años no iba a tener una resurrección física en aquel momento, esos 3 días son en el tercer milenio.
Hoy en los postreros días iban a volver a ver a Cristo y se iba a quedar con ustedes para siempre. Hoy en día hasta una mujer está aspirando a la presidencia de los Estados Unidos. ¿Cuándo se ha visto algo así en este país? Años atrás, jamás hubiéramos pensado que íbamos a ver algo así suceder. Eso indica que Cristo tiene que estar presente y debe ser mujer, porque todo fue hecho por el amor eterno del Padre hacia ella. No tomes estos días en vano, porque estamos viviendo los mejores días de la humanidad. Amén.
Cuando dice en: 1 Corintios 15:4 4 …fue sepultada y, después de tres días, Dios la resucitó. Es en este tiempo donde la sepultura y la resurrección de Cristo no son algo físico, sino espiritual, ya que Dios es espíritu.
Mira como dice el profeta Oseas, en: Oseas 6:2 2 Después de dos días nos dará vida; al tercer día nos levantará, y así viviremos en su presencia.
En otra versión dice: 2 Dos o tres días le serán suficientes para restaurarnos por completo. Sólo Cristo puede revelar los misterios y las figuras que están en la biblia, y es hoy cuando Dios les ha dado vida y los ha restaurado por completo, y eso es en sus mentes.
Cuando la biblia dice que Cristo resucitó y fue como un fantasma, eso fue editado para lucir como si fuera algo místico y no fue así. Mira como dice en:
Lucas 24:37-39 37 Todos se asustaron muchísimo, estaban espantados y atemorizados, porque creyeron que era un fantasma. 38 Pero Cristo les dijo: ¿Por qué están tan asustados? ¿Por qué les cuesta tanto creer? 39 ¡Miren mis manos y mis pies! ¡Soy yo! ¡Tóquenme! ¡Mírenme! ¡Soy yo! Los fantasmas no tienen carne ni huesos, pero yo sí.
Esto sucedió cuando ella comenzó a predicar. Lo que nos hicieron creer es que esto sucedió después de que la asesinaron en la cruz y eso no es verdad. Era la misma persona, solo que hablaba diferente y pensaron que no podría ser la misma.
Leímos que la sabiduría es hermosura y sus palabras tienen tanta sabiduría que son como una luz resplandeciente y muchos no saben qué es lo que están viendo o qué les está sucediendo cuando la escuchan. No es que ella era como un fantasma, si ella misma les está diciendo: “¿Por qué están tan asustados? ¿Por qué les cuesta tanto creer? ¡Soy yo! ¡Tóquenme! ¡Mírenme! ¡Soy yo! Los fantasmas no tienen carne ni huesos, pero yo sí.”
Esto es figura de lo que sucedió cuando yo comencé a hablar, porque mis palabras son buenas nuevas, las que Dios tenía escondidas y preparadas para revelárselas a los que nos aman en verdad, y si mis palabras te parecen algo raro y no las soportas, estás como los discípulos que se quedaron espantados y atemorizados. También sucedió cuando Moisés hablaba. Dice en:
2 Corintios 3:7-8 que 7…“el ministerio que causaba muerte, el que estaba grabado con letras en piedra, fue tan glorioso que los Israelitas no podían mirar la cara de Moisés debido a la gloria que se reflejaba en su rostro, la cual había de perecer. 8 Si aquel ministerio fue así, ¿no será todavía más glorioso el ministerio del Espíritu hoy?”. Claro que sí, y por eso mis palabras son un espanto para ellos, como si vieran un fantasma.
Cuando Dios habla sus palabras son muy poderosas y no todos pueden soportarlas. Yo fui levantada, en el sentido que Dios Padre me ha salvado de la muerte, y todo el que cree que yo soy inmortal también lo será, pero no como fantasmas. Por eso dice en:
Juan 3:14-15 14 Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, y del mismo modo yo, el Hijo del hombre, tengo que ser levantada en alto, 15 para que todo el que crea en mí tenga vida eterna.
También ella dice en: Juan 12:31-36 31 El juicio de este mundo ha llegado ya, y el príncipe de este mundo va a ser expulsado. 32 Pero yo, cuando sea levantada de la tierra, atraeré a todos a mí misma. 33 Con esto daba Cristo a entender de qué manera iba a morir. (No físicamente en aquel tiempo. Es hoy que yo estoy atrayendo hacia mí misma dándoles vida eterna a todos los que creen en mí). 34 De la ley hemos sabido, le respondió la gente que el Cristo permanecerá para siempre; ¿cómo, pues, dices que el Hijo del hombre tiene que ser levantado? ¿Quién es ese Hijo del hombre? 35 Ustedes van a tener la luz sólo un poco más de tiempo, les dijo Cristo. Caminen mientras tienen la luz, antes de que los envuelvan las tinieblas. El que camina en las tinieblas no sabe a dónde va. 36 Mientras tienen la luz, crean en ella, para que sean hijos de la luz. Cuando terminó de hablar, Cristo se fue y se escondió de ellos.
Ser “levantado”, no es como lo piensa todo el mundo religioso, un levantamiento de un cuerpo sepultado y levantado como un fantasma. Hoy, yo he sido exaltada por Dios Padre y por mis santos ángeles, así es como Cristo ha sido levantada.
Atraerlos a mí misma, significa que los he exaltado a ustedes como mis hijos fieles y justos.
Por eso dice en: Proverbios 18:10 “Torre fuerte es el nombre de MelquisedecLisbet; A ellos correrá el justo, y será levantado”.
“Será levantado significa ponerse a salvo. Cuando eres levantado por Dios, es porque has creído en mí y has sido redimido o rescatado de la muerte, igual que yo. El que es santo para Dios Padre, es aquel que ha sido enseñado por Cristo Lisbet y ha creído a mi mensaje, y por su lealtad no dejaremos su alma en la oscuridad, ni permitiremos que nuestros santos vean corrupción, (Ref. Sal. 16:10).
Hasta una Samaritana que no era del pueblo judío sabía que el Cristo que vendría iba a aclarar toda la verdad sobre Dios, ella no esperaba un Cristo que iba a morir físicamente, ni volando en el aire; sino a una persona que iba hablar claramente sobre toda la verdad. Ella le dice a Cristo: Yo sé que va a venir el Mesías, a quien también llamamos el Cristo. Cuando venga, nos explicará todas las cosas. (Ref. Juan 4:25). Hoy, yo hago exactamente eso, por eso no puedes esperar a un Cristo místico, volátil, porque tiene que hablar y aclarar las cosas que el ser humano no conoce sobre Dios.
El ser humano tiene muchas preguntas, como: ¿Qué hacemos aquí? ¿Por qué sigue muriendo el ser humano si Cristo nos resucitó juntamente con ella hace más de 2 mil años? ¿Por qué existe tanto mal en el mundo? ¿Dónde está Dios? Esas son las preguntas que la gente se hace todos los días.
Yo vine a contestar todas las preguntas que el ser humano tiene, con mi palabra yo les contesto y les doy la sabiduría de Dios que estuvo oculta, escondida. Por eso yo soy la Luz, porque la luz saca todo al descubierto. El reino de Dios siempre ha estado en el ser humano y en ningún otro lugar. No existe un mundo en el aire donde vive Dios. No, Dios siempre ha vivido en un ser humano. Es importante que eso quede claro.
Dejen de culpar a Dios por todo lo que les sucede y sean dóciles y humildes en aceptar que yo soy Dios en la tierra salvando a los hombres, para que vean dónde está Dios y que sí tiene todo el poder para que puedas vivir una vida en protección, prosperidad y sanidad para siempre. Ya han pasado más de dos años y ninguno de ustedes han flaqueado, los felicito por su firmeza y sometimiento en querer esta limpieza y purificación. Sigan adelante y no desmayen que vienen muchos días maravillosos para todos mis fieles seguidores.
Imita al deportista, que se esfuerza por ganar la competencia: haz todo lo posible por ser un buen discípulo de Jesucristo, y recibirás el premio de la vida eterna. Aférrate a la vida eterna a la que Dios MelquisedecLisbet te llamó y te prometió, esa vida que delante de mucha gente tú anuncias, porque has confiado en Cristo Lisbet, (Ref. 1 Tim. 6:12). ¡Amén, Aleluya! Gracias. Nos vembos en nuestra próxima fiesta. Les amamos para siempre.
Copy 5/06/2016
